Antes de profundizar en la comunicación efectiva y clara, un par de preguntas: cuando decimos algo, lo que decimos, ¿es realmente lo que queríamos decir?

Cuando nos escuchan, lo que la otra persona interpreta, ¿es realmente lo que nosotros queríamos que interpretase? Hoy quiero hablar de comunicación, y principalmente de comunicación efectiva.

 

La comunicación efectiva y clara es buena comunicación.

 

La buena comunicación, o la comunicación efectiva y clara, es aquella a través de la cual logramos que nuestro mensaje llegue a la otra persona tal y como nosotros queríamos, de manera que ésta interprete lo que queremos que interprete. Nuestra capacidad de comunicarnos con los demás es algo que tenemos tan interiorizado que nos hace olvidar la posibilidad de mejorar nuestras habilidades comunicativas.

Una comunicación clara y efectiva no se puede improvisar. El proceso es más complejo de lo que aparentemente parece y esto se debe a que, sobre una parte del proceso, no tenemos ningún control. Podemos controlar lo que decimos, cuándo lo decimos y cómo lo decimos, pero no podemos controlar lo que la otra persona oye, escucha e interpreta. Para lograr que nuestro mensaje sea efectivo podríamos seguir unas simples pautas:

  • Pensar en lo que queremos decir. La idea que queremos transmitir. Cuál es el objeto del mensaje. Que es lo que pretendemos lograr.
  • Pensar previamente en cómo lo vamos a decir. No es lo mismo comunicarnos con alguien de manera presencial que por teléfono. Qué palabras serán las más adecuadas. Qué tono de voz usaremos. Cómo será nuestro lenguaje no verbal, nuestra mirada, gestos… etc.
  • Elegir el momento adecuado. Prever el cuándo y el dónde. Quizás queramos privacidad o prefiramos que la otra persona esté despejada y atenta. Tanto el lugar como el momento elegidos nos ayudarán a lograr nuestro objetivo.

Pero la comunicación clara y efectiva es mucho más compleja que una receta que nos pueda ayudar a expresarnos mejor en nuestra comunicación diaria. La comunicación clara y efectiva es un proceso de aprendizaje y práctica que lleva tiempo. En mi opinión, este aprendizaje implica abordar con paciencia y dedicación tres aspectos importantes:

 

Autoconocimiento.

 

Nuestra capacidad de mejorar nuestras habilidades de comunicación es directamente proporcional a nuestra capacidad de autoconocimiento.

  • ¿Cómo nos comunicamos habitualmente?
  • ¿Somos impulsivos, reflexivos, pasivos, agresivos…?
  • ¿Pensamos antes de hablar? ¿Preparamos la conversación?
  • ¿Cómo es tu comunicación en el día a día?

Si pensaras en el día de ayer, en todas las conversaciones que tuviste, ¿cómo fueron?

  • ¿En persona, verbalmente? ¿Por escrito? ¿WhatsApp? ¿WatsApp, pero grabando los mensajes?
  • ¿Te has fijado en cómo te expresas?
  • ¿Cuáles son tus gestos más habituales?
  • ¿Cómo es tu tono de voz?
  • ¿Sabes sacarle partido a tu voz?
  • ¿Y a tu mirada?
  • ¿Usas muletillas?
  • ¿Sabes escuchar?
  • ¿Interrumpes a los demás mientras están exponiendo sus ideas?

Mientras escuchas a otra persona:

  • ¿No puedes parar de pensar en la respuesta que le darás?

Estos son solo algunos ejemplos de autoconocimiento a la hora de comunicarnos. La mayoría de las veces son cosas que ni nos planteamos. Nos comunicamos con los demás en «automático».

 

Mente abierta.

 

Para poder comunicarme con alguien de manera efectiva tengo primero que intentar entender cómo piensa esa persona. Aquí, entre otras cosas, es donde entra en juego la empatía. ¿Por qué actúa como actúa? ¿Por qué dice lo que dice? ¿Qué es lo que hace que esa persona piense como piensa? Pero también entra en juego la percepción haciéndonos conscientes de cómo funciona el proceso y juego de la comunicación. Juego que nos enseña a comprender y asumir que no todos percibimos las mismas situaciones de la misma manera, o dicho de otra forma, que nuestra realidad es solo nuestra.

Si quieres abrir tu mente y entrar en este juego te recomiendo leer el libro de Paul Watzlawick titulado «¿Es real la realidad? Confusión, desinformación y comunicación». Si alguien sabe de comunicación efectiva es el Sr. Watzlawick reconocido por su contribuciones en la teoría de la comunicación humana.

 

Dominar el medio.

 

Hoy en día, tanto nuestra capacidad para comunicarnos como las múltiples opciones para ello son inmensas. Para poder ejercer una comunicación clara y efectiva tenemos que dominar el medio a través del cual nos vamos a comunicar. Hoy podemos transmitir nuestro mensaje a través de redes sociales, podcast, videos, video post, blogs… etc. Hoy la mayoría de las reuniones profesionales se realizan a través de videoconferencias.

La normalización de nuevos medios de comunicación, me plantea algunas cuestiones:

  • ¿Sabemos cómo comunicar cuando estamos en medio de una videoconferencia?
  • ¿Dominamos las distintas plataformas para sacarles todo el partido?
  • ¿Somos conscientes de lo que los demás ven a través de nuestra webcam?

Si nuestro mensaje esta destinado a un público en concreto:

  • ¿Sabemos como captar y mantener su atención?
  • Por cierto, ¿sabes hablar en público? hoy en día es una de las habilidades más demandas.

Pero aunque nuestras conversaciones diarias sean más prosaicas:

  • ¿Damos la debida importancia a cada una de las conversaciones que tenemos todos los días?
  • ¿Sabemos, por ejemplo, ponernos a la altura y nivel de nuestros hijos cuando conversamos con ellos?

Como podrás observar, dominar la buena comunicación para que esta sea realmente efectiva no es algo sencillo, pero tampoco algo inalcanzable. Al final todo se resume en conocimiento y práctica, lo que hará que después se convierta en un hábito. La comunicación, cuando es efectiva, realmente comienza en cada uno de nosotros, en nuestra mente. Como decía Margaret Thacher en la película «La dama de hierro»:

«…Cuidado con tus pensamientos porque se vuelven palabras, las palabras se vuelven acciones y las acciones se vuelven hábitos, y los hábitos forman tu carácter, y cuida tu carácter pues se convierte en tu destino…»

Bienvenido/a a la buena comunicación. A la comunicación clara y efectiva.

Formulario de Contacto

Consentimiento

POLÍTICA DE PRIVACIDAD

“ALFONSO PÉREZ AZCÁRATE como responsable del tratamiento, le informa que sus datos son recabados con la finalidad de contactar con el solicitante, atender sus consultas y peticiones y para envío de boletines publicitarios relacionados con esta actividad. La base legal para el tratamiento de sus datos es el consentimiento del interesado al contactar. Sus datos no se cederán a terceros salvo obligación legal. Cualquier persona tiene derecho a solicitar el acceso, rectificación, supresión, limitación del tratamiento, oposición o derecho a la portabilidad de sus datos personales enviando un correo electrónico a: contacta@alfonsoperezazcarate.com”, indicando el derecho que desea ejercer. Puede obtener más información aquí”.